Nuevo sistema de entrada a Europa ralentiza las llegadas en los aeropuertos más concurridos
Los viajeros que se dirijan a Europa este año deberán prever tiempo adicional a su llegada debido a la implementación del nuevo sistema biométrico de fronteras. El denominado Sistema de Entrada/Salida (EES) está diseñado para rastrear digitalmente a los visitantes que no pertenecen a la UE ni al espacio Schengen, sustituyendo el sellado físico de pasaportes por el escaneo de huellas dactilares y fotografías.
El despliegue gradual de este sistema comenzó en octubre de 2025 y se espera que esté plenamente operativo para el 10 de abril de 2026. Sin embargo, grandes aeropuertos de la región ya están experimentando retrasos masivos en el control de pasaportes. Según informes, se han registrado tiempos de espera de entre tres y cuatro horas en periodos de máxima afluencia, lo que complica la logística de los viajeros internacionales.
Olivier Jankovec, director general de Airports Council International Europe, señaló que el tiempo de procesamiento de pasajeros se ha multiplicado por cuatro o cinco, con esperas promedio de dos horas. Entre los factores que contribuyen a estas demoras destacan la escasez de personal fronterizo y diversos problemas técnicos con las nuevas máquinas de autoservicio instaladas en las terminales.
Por su parte, el portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, afirmó que el sistema ya ha registrado unos 23 millones de entradas y salidas, además de 12.000 denegaciones de entrada. Aunque defiende que el proceso funciona mayoritariamente sin incidentes, admitió que los países miembros continúan trabajando para optimizar el flujo de viajeros en los puntos de control.
Para mitigar el hacinamiento durante la temporada alta de verano, los países tienen permitido "suspender parcialmente" las operaciones del EES y regresar a los controles tradicionales de pasaportes si el sistema electrónico se ve desbordado. Esta medida de contingencia podrá aplicarse, al menos, hasta el próximo mes de septiembre para evitar que la situación se vuelva insostenible.
La asociación de viajes británica ABTA ha instado a las autoridades fronterizas a hacer un mejor uso de estas medidas de emergencia y a planificar con mayor antelación los periodos de máximo tráfico. Los expertos advierten que, de no mejorar la funcionalidad de los equipos y la dotación de personal, los tiempos de espera podrían alcanzar las seis horas durante las vacaciones de Pascua y verano.
Ante este panorama, se recomienda a los pasajeros que viajen a Europa que acudan preparados para esperas prolongadas. Los especialistas de la industria sugieren calcular un margen de tiempo mayor para las conexiones aéreas, llevar refrigerios y mantener el entretenimiento para los niños, dado que el nuevo modelo de control fronterizo sigue ajustándose para alcanzar su plena operatividad.




