FITUR 2026: Puebla se posiciona como destino de experiencias auténticas
Entrevista a Carla López-Malo Villalón, secretaria de Desarrollo Turístico del Estado de Puebla
Con una delegación récord de más de 50 representantes —entre artesanos, cocineras tradicionales y operadores turísticos—, el estado de Puebla llega a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026 con un mensaje claro: ya no solo vende monumentos, sino vivencias. Desde el chile en nogada elaborado en huertos familiares hasta talleres de talavera y palenques de mezcal, Puebla apuesta por el turismo comunitario, el ecoturismo y la inmersión cultural como ejes de su estrategia para captar miradas globales. Cuarto estado más visitado de México, con 17.5 millones de turistas en 2025 y una derrama económica que superó los 20,000 millones de pesos, Puebla busca que el mundo no solo lo vea… sino que lo viva.
¿Cómo llega Puebla a esta edición de FITUR 2026? ¿Cuáles son las principales potencialidades que quieren mostrar al mundo?
Primero, muchas gracias por la entrevista y por el espacio. Llegamos a FITUR con mucha alegría, porque históricamente es la primera vez que participamos con una comitiva tan grande: más de 50 personas entre touroperadores, agencias de viajes, artesanos, productores y cocineras tradicionales.
Puebla tiene 12 Pueblos Mágicos y 63 municipios con vocación turística. Durante años, se nos ha promocionado como un destino histórico, cultural y gastronómico —y lo somos—, pero hoy queremos ir más allá. Estamos diversificando nuestra oferta: contamos con turismo de aventura, ecoturismo, turismo wellness, turismo de reuniones y, sobre todo, turismo comunitario.
Nuestro objetivo es que los visitantes no solo recorran lugares, sino que vivan experiencias únicas. Y eso lo logramos a través de la gente. Por ejemplo, hay cooperativas de mujeres artesanas que abren sus talleres y sus hogares para que los turistas vean cómo elaboran bordados, chales o piezas en telar de cintura —una tradición transmitida por generaciones—. Muchas de estas comunidades también ofrecen alojamiento en cabañas, permitiendo una inmersión completa.
En los palenques de mezcal, puedes acompañar todo el proceso: desde la cosecha del agave hasta la degustación. En los cafetales, participar en la cosecha y tueste. Incluso puedes crear tus propias piezas de talavera. Y en gastronomía, Puebla es considerada la cocina de México. Tenemos cuatro de las temporadas gastronómicas más importantes del país, incluyendo el chile en nogada —orgullosamente poblano, símbolo de nuestra bandera y considerado el rey de la cocina mexicana.
Hoy, los viajeros pueden ir a los huertos familiares, ver cómo se cultivan los ingredientes desde meses antes y, en julio, participar en la preparación del chile en nogada. También hay talleres donde cada persona puede elaborar su propia versión del platillo.
Además, contamos con zonas arqueológicas y uno de los dos únicos Patrimonios Mixtos de la Humanidad en México: la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán, el bosque de cactáceas más denso del mundo. Allí convergen naturaleza, cultura y siete pueblos originarios. Se pueden hacer senderismo, observar cielos estrellados, tomar clases de cocina tradicional o participar en talleres artesanales.
Por supuesto, el centro histórico de Puebla —Patrimonio Cultural de la Humanidad— sigue siendo un ícono. Alberga la primera biblioteca pública de América Latina, la Biblioteca Palafoxiana, reconocida por la UNESCO como “Memoria del Mundo”.
Pero lo que hoy buscamos es que, además de admirar estos atractivos, los turistas conecten con las comunidades. El viajero moderno ya no solo quiere ver; quiere sentir, aprender y vivir. Y en Puebla, son las y los poblanos quienes reciben directamente a los visitantes.
Hablando de turismo, ¿en qué posición se encuentra Puebla a nivel nacional en términos de llegadas y derrama económica?
Puebla es actualmente el cuarto estado más visitado de México. En 2025 recibimos a más de 7.5 millones de turistas en habitaciones de hotel, y en total tuvimos 17.5 millones de visitantes —un 6% más que en 2024. La derrama económica superó los 20,000 millones de pesos, un 10% más que el año anterior, y ya no se concentra solo en la capital, sino que se distribuye en todo el estado.
El sector turístico ha generado un crecimiento significativo en empleo: más del 12% en 2025. Somos el sector que más emplea a mujeres y jóvenes en Puebla. Además, tenemos presencia promocional en más de 17 países y hemos reactivado nuestra participación en ferias nacionales e internacionales.
Contamos con un plan integral de promoción que incluye alianzas con aerolíneas, plataformas de reservas (OTAs), medios especializados, publicidad en cines y en streaming, y campañas en vía pública. Queremos que Puebla no solo capte la atención de México, sino del mundo entero.
¿Están trabajando en rutas multidestino, especialmente para mercados internacionales como Europa?
Absolutamente. Puebla está a solo dos horas de la Ciudad de México. Desde el Aeropuerto Internacional de la CDMX salen autobuses cada 30 minutos, lo que facilita mucho el acceso. Además, el Aeropuerto Internacional de Puebla tiene vuelos directos a ciudades clave como Guadalajara, Tijuana, Monterrey, Mérida y Cancún.
Precisamente, estamos colaborando con Quintana Roo para crear rutas conjuntas: muchos turistas europeos llegan a Cancún y buscan destinos culturales. Puebla es una opción ideal, y estamos diseñando experiencias integradas que combinen playa y cultura.
Aunque no contamos con vuelos internacionales directos, la conectividad es muy accesible. Llegar a Puebla es más fácil de lo que muchos imaginan.
Recientemente hubo un récord mundial relacionado con la rosca de Reyes… ¿Podrías contarnos?
¡Sí! Logramos el récord Guinness de la rosca de Reyes más grande del mundo. Además, participamos en la exhibición de bordados y tejidos más grande del planeta, en colaboración con los 32 estados y el gobierno federal. Estos logros refuerzan nuestro posicionamiento no solo como destino turístico, sino como guardián de la cultura y las tradiciones mexicanas. No se trata solo de vender un producto turístico, sino de preservar y compartir nuestra identidad.
¿Algo más que quieras añadir?
Solo invitar a todos a visitar Puebla: a conocerla, a caminarla, a saborearla y, sobre todo, a vivir experiencias auténticas, profundas y únicas. Aquí, cada rincón tiene una historia… y alguien dispuesto a compartirla.




