WTTC: Siete principios clave para convertir el crecimiento turístico en prosperidad compartida
El WTTC ha presentado el informe "Destination Stewardship: Creating Value for All", que establece siete principios de gestión y acciones inmediatas para garantizar un turismo sostenible y beneficioso para las comunidades locales
Ante el continuo crecimiento de los viajes internacionales y la necesidad de gestionar el sector más allá del volumen de visitantes, el World Travel & Tourism Council (WTTC) ha publicado un nuevo documento político titulado Destination Stewardship: Creating Value for All.
Este marco estratégico propone siete principios fundamentales orientados a impulsar una gobernanza proactiva y colaborativa entre los gobiernos, el sector privado y las comunidades locales, con el objetivo de proteger la identidad de los destinos y garantizar que los beneficios del sector se distribuyan equitativamente.
El sector de los viajes y el turismo representa uno de los motores económicos más potentes del mundo, aportando 11,6 billones de dólares a la economía global y respaldando 366 millones de empleos en 2025, lo que equivale a uno de cada diez puestos de trabajo a nivel global.
Para sostener este impacto positivo frente a los retos de la temporada alta, el WTTC aboga por cambiar el paradigma de éxito, midiendo el rendimiento no solo a través de la llegada de turistas, sino mediante la satisfacción de los residentes, la resiliencia a largo plazo y el valor generado para las comunidades receptoras.
Los siete principios de gestión de destinos y ejemplos internacionales
El marco estratégico del WTTC se sustenta en siete principios fundamentales diseñados para orientar la planificación turística sostenible a nivel global:
Planificar juntos y crecer juntos.
Hacer de la satisfacción de los residentes la medida del éxito.
Planificar con antelación.
Comprender el problema.
Más lugares, más temporadas, mayor valor.
Convertir el turismo en prosperidad compartida.
Estar preparado para responder.
El informe detalla ejemplos prácticos de aplicación en diversos puntos del mundo: Madrid destaca por su estrategia de desestacionalización y descentralización hacia un modelo de valor sobre volumen; Bogotá ejemplifica el uso temprano de datos y planificación; Dubrovnik muestra una gestión inteligente de los cruceros para aliviar la presión; Nueva York impulsa experiencias turísticas regionales para repartir los beneficios económicos; y las Islas Baleares demuestran la importancia de la reinversión transparente de los ingresos turísticos en beneficio de la comunidad local.
Asimismo, el documento incorpora recomendaciones de acción inmediata para la temporada estival, como monitorizar el sentimiento de los residentes, fomentar destinos menos masificados y establecer equipos de respuesta coordinada.




