Huelga indefinida de servicios en tierra continúa afectando al aeropuerto de Barcelona
La huelga indefinida del personal de Groundforce en el aeropuerto de Barcelona-El Prat sigue afectando a la temporada estival, acumulando cerca de 270 vuelos cancelados y 6.000 equipajes retrasados
La huelga indefinida convocada por los trabajadores de Groundforce Barcelona persiste en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, alterando las operaciones de cerca de 20 aerolíneas durante uno de los periodos de mayor afluencia de la temporada de verano.
El paro laboral, iniciado a las 00:00 del 4 de agosto, involucra a 1.179 empleados encargados de la asistencia en tierra, la facturación, el embarque de pasajeros y la coordinación de vuelos en las terminales T1 y T2.
La movilización fue convocada por el sindicato CGT, la fuerza mayoritaria en el comité de empresa de Groundforce Barcelona, como protesta ante las condiciones laborales, los riesgos para la salud y la seguridad ocupacional, así como por los niveles de plantilla.
Entre las quejas principales se encuentran la carga excesiva de trabajo, la alta rotación de personal, la fatiga física, el estrés y los riesgos de accidentes, además de las dificultades asociadas con el exceso de horas extra y la escasez de periodos de descanso.
Tras dos semanas de huelga, el comité de huelga informaba de aproximadamente 270 vuelos cancelados y cerca de 6.000 maletas que no pudieron viajar según lo previsto con sus propietarios. Las cifras corresponden a estimaciones de los representantes sindicales y no a estadísticas globales emitidas por el operador aeroportuario.
Servicios mínimos e impacto operativo
Para mitigar el impacto en plena temporada alta —mes en el que el aeropuerto superó los 5,87 millones de pasajeros en julio—, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible estableció unos servicios mínimos obligatorios.
Durante el mes de agosto, se protegen el 80% de los vuelos que conectan la península con los archipiélagos y las ciudades autónomas, así como aquellas rutas sujetas a obligaciones de servicio público.
Asimismo, se fijó una cobertura del 58% para rutas internacionales y nacionales de larga distancia sin alternativa ferroviaria rápida, y del 35% para conexiones peninsulares que dispongan de alternativas de transporte público inferiores a cinco horas. Los porcentajes varían ligeramente para el mes de septiembre, situándose en el 77%, 57% y 36% respectivamente.
Al no existir una fecha de finalización predeterminada para el conflicto y mantenerse estancadas las negociaciones entre la empresa y los representantes sindicales, las aerolíneas y los pasajeros continúan operando bajo el marco de los servicios mínimos mientras se gestionan las incidencias de equipaje y reubicación.




