Verano récord en la costa belga impulsado por el turismo norteamericano
Bélgica ha cerrado una temporada estival sobresaliente, consolidándose como uno de los destinos predilectos para los viajeros internacionales que buscan escapar de las altas temperaturas del sur de Europa.
Según los datos publicados por el proveedor de servicios de pago Worldline, los turistas estadounidenses se posicionaron como los principales motores del gasto extranjero en el país durante el verano, abarcando casi una cuarta parte del desembolso total registrado entre finales de junio y agosto.
Los datos revelan que los viajeros procedentes de Estados Unidos concentraron el 23,5% de todo el gasto extranjero en Bélgica, superando a Francia, Países Bajos, Reino Unido, Luxemburgo, Alemania y Austria, que ocuparon los siguientes puestos en el ranking.
Los visitantes estadounidenses lideraron el consumo en las regiones de Bruselas —donde representaron el 42,7% de los pagos con tarjetas extranjeras— y en Flandes, mientras que los ciudadanos franceses encabezaron las transacciones en Valonia.
Aunque los estadounidenses lideraron el volumen global, el mayor valor promedio por compra correspondió a los austriacos, con un promedio de 127 euros por transacción, seguidos por los turistas chinos (99 euros) y los luisemburgueses (85 euros).
La costa de Bélgica ha celebrado su mejor verano desde la pandemia de la Covid, impulsada por la tendencia de los viajeros hacia las "vacaciones frescas" (coolcations) para huir de las olas de calor e incendios forestales en el Mediterráneo. Ubicada junto al Mar del Norte, la franja costera registró aproximadamente 11,2 millones de pernoctaciones entre julio y agosto, lo que representa un aumento cercano al 10% en comparación con el verano anterior.
El mes de julio alcanzó 5,6 millones de pernoctaciones, una cifra similar a la estimada para agosto, a lo que se sumaron 6,1 millones de excursionistas de un solo día. En términos de consumo, las compras más cuantiosas por transacción internacional se registraron precisamente en el litoral, con un promedio de 61 euros, destacando el municipio de Knokke-Heist con un gasto medio de 70 euros, seguido por De Haan (67 euros) y Ostend (65 euros).
Casi la mitad de las adquisiciones realizadas por visitantes extranjeros correspondieron a compras de comercio minorista, incluyendo chocolate, recuerdos, joyería, indumentaria y libros, coronando un periodo de bonanza turística que da continuidad al récord nacional alcanzado en 2025, año en el que el país superó los 46,1 millones de pernoctaciones totales.




