Siete islas griegas declaran el estado de emergencia por sequía en pleno pico del turismo estival
La escasez de agua provocada por el cambio climático y el aumento masivo de visitantes durante la temporada alta ha obligado a siete islas del Egeo a implementar medidas de emergencia e instalar plantas de desalinización temporales
Siete islas del Egeo han declarado la emergencia por sequía mientras Grecia enfrenta una severa escasez de agua en pleno pico de la temporada turística estival. Las islas afectadas por esta medida son Astypalaia, Tinos, Alonissos, Leros, Patmos, Symi y Karpathos, donde las autoridades locales han introducido restricciones de emergencia para proteger los reducidos suministros de agua potable. La combinación de veranos cada vez más cálidos, precipitaciones erráticas y una masiva afluencia de visitantes ha situado a los embalses y reservas hídricas de la región bajo una presión operativa extrema.
El caso de Astypalaia refleja la magnitud de la crisis, habiendo registrado su segunda temporada más seca desde el año 2020 a pesar de que el país experimentó un invierno húmedo en otras zonas. Su único embalse contiene actualmente alrededor de 150,000 metros cúbicos de agua, lo que representa apenas una sexta parte de su capacidad total, frente a un consumo diario que alcanza los 900 metros cúbicos durante los meses de verano.
Para responder a la sobredemanda de una población que pasa de 1,400 residentes habituales a aproximadamente 7,000 personas durante las vacaciones, se ha autorizado la instalación de una planta de desalinización capaz de generar 600 metros cúbicos de agua dulce al día para Chora, la capital turística de la isla, al tiempo que se ha suspendido el agua de embalse para el riego agrícola.
Inversión estatal y desafíos de sostenibilidad a largo plazo
Ante esta situación crítica, el gobierno griego ha destinado un fondo de 15 millones de euros para financiar proyectos de desalinización, tanques de almacenamiento y mejoras en las redes de agua en nueve islas habitadas, asignando 1.5 millones específicamente a Astypalaia.
El ministro de Medio Ambiente, Stavros Papastavrou, subrayó ante sus homólogos europeos que la gestión del agua en el país no es una cuestión teórica, sino un asunto clave para la seguridad, el crecimiento económico y la protección de las comunidades locales. Además, establecimientos del sector hotelero están implementando iniciativas de ahorro de recursos, como ofrecer incentivos económicos a los huéspedes que opten por renunciar al servicio de limpieza diaria en sus habitaciones.
Las advertencias de los científicos del Centro Nacional de Investigación Científica Demokritos sugieren que la escasez de agua en las islas vulnerables de Grecia podría intensificarse hacia el año 2049 si las temperaturas continentales continúan en aumento. Este panorama se suma a otras regulaciones recientes orientadas a equilibrar la actividad turística con la sostenibilidad ambiental, como las restricciones aplicadas en 250 playas para limitar la masificación y el uso comercial.
La problemática se extiende por la región, ya que la vecina Chipre también ha alertado sobre la presión que la sequía prolongada y el incremento de viajeros están ejerciendo sobre sus reservas de agua dulce.




