Roma declara el Coliseo "zona roja" de seguridad tras el repunte de la criminalidad
El ayuntamiento de Roma establece una zona roja de seguridad en el Coliseo hasta el 24 de diciembre de 2026 para frenar los robos y agresiones
Las autoridades de Roma han declarado formalmente el área circundante al Coliseo como "zona roja" de seguridad, una medida extraordinaria motivada por el alarmante incremento de los delitos contra la propiedad, el tráfico de drogas y las agresiones violentas registradas en uno de los enclaves monumentales más visitados de la capital italiana. La ordenanza, implementada a finales del pasado mes de agosto, mantendrá su vigencia de forma ininterrumpida hasta el 24 de diciembre de 2026.
La decisión institucional se precipita tras una sucesión de graves incidentes, destacando un episodio acaecido en julio en el que un grupo de aproximadamente 50 jóvenes atacó a los agentes del orden empleando fuegos artificiales y dejando un saldo de varios policías heridos.
Ante esta situación de emergencia pública, el prefecto de Roma, Lamberto Giannini, ha ordenado un despliegue policial permanente de veinticuatro horas que se suma a la presencia de efectivos militares ya asignados en los principales puntos turísticos de la ciudad.
El impacto de la nueva estación de metro y la criminalidad urbana
Las investigaciones preliminares de las fuerzas de seguridad vinculan parte de este repunte delictivo con la inauguración de la nueva estación de metro del Coliseo, estrenada en diciembre de 2025 como parte del ambicioso plan de expansión de la red subterránea valorado en 7.000 millones de euros. Si bien la infraestructura facilita el acceso al centro histórico e incluye un museo arqueológico subterráneo, las autoridades advierten que también ha servido para simplificar el desplazamiento de grupos marginales hacia la zona monumental.
Bajo este nuevo régimen de protección especial, los cuerpos de seguridad disponen de competencias ampliadas para identificar, detener y ordenar la expulsión inmediata de aquellos individuos sospechosos de alterar el orden público o perpetrar robos a turistas. La medida no se limita al anfiteatro Flavio, sino que se extiende a otros puntos neurálgicos como la estación ferroviaria de Termini, los alrededores de la Basílica de San Pedro y la Basílica de Santa María la Mayor, este último con un flujo masivo de visitantes tras el sepelio del papa Francisco en abril de 2025.
A pesar de los controles militares y las barreras de seguridad tradicionales, los testimonios de los visitantes reflejan la persistencia de la delincuencia menor, perpetrada frecuentemente por carteristas en las inmediaciones del monumento. Por este motivo, las asociaciones hoteleras y las autoridades locales recomiendan extremar las precauciones, especialmente durante el horario nocturno.
El gobierno municipal evaluará el impacto operativo de esta zona roja a lo largo del mes de septiembre de 2026, analizando si la intensificación de las patrullas y los nuevos poderes policiales logran restaurar la tranquilidad en el entorno del monumento más emblemático de la Antigua Roma.




