El Aeropuerto de Alicante-Elche prepara para ampliar su capacidad
El Aeropuerto Internacional de Alicante-Elche Miguel Hernández ha anunciado un ambicioso plan de expansión con una inversión de 1,154 millones de euros, diseñado para optimizar el procesamiento de pasajeros, facilitar los controles fronterizos y consolidar su papel como puerta de entrada estratégica a la Costa Blanca
El Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández se prepara para emprender la transformación más significativa de su historia mediante un programa de inversión de 1,154 millones de euros. Este proyecto, integrado en el marco del documento regulatorio DORA III que abarca el periodo entre 2027 y 2031, tiene como objetivo principal ampliar la infraestructura existente para responder al crecimiento sostenido del tráfico aéreo.
Solo en la primera fase de este ciclo inversor, se estima una ejecución presupuestaria de 453 millones de euros, destinados a convertir este enclave en un nodo de alta capacidad que atienda eficazmente a los millones de turistas, residentes y viajeros de negocios que visitan anualmente la Costa Blanca.
Uno de los pilares centrales de esta modernización es la construcción de nueva infraestructura diseñada específicamente para gestionar el tráfico no Schengen. Esta medida resulta crítica para la implementación del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea, el cual exige controles biométricos para los viajeros procedentes de terceros países.
Dado que el mercado británico —sujeto a estos trámites tras el Brexit— representa uno de los volúmenes de pasajeros más elevados de la terminal, la optimización de los controles fronterizos es una prioridad absoluta para evitar los cuellos de botella que han afectado a otros grandes aeropuertos europeos durante los periodos de mayor afluencia.
Mejora en la experiencia del viajero y operatividad
La ampliación no solo se centrará en el control de fronteras, sino que abarca una reconfiguración integral del recinto aeroportuario para mejorar el flujo de usuarios. Los planes incluyen la adición de nuevas puertas de embarque que permitirán el acceso directo a las aeronaves mediante pasarelas telescópicas, eliminando la dependencia de los servicios de autobuses en pista.
Asimismo, se contempla una expansión de las áreas comerciales y de retail, la renovación de las salas VIP y una ampliación de las instalaciones de aparcamiento. Estas mejoras buscan elevar el estándar de servicio y ofrecer una experiencia más cómoda y eficiente a los casi 20 millones de pasajeros que transitan anualmente por la terminal.
La propuesta, gestionada por el operador aeroportuario Aena, se encuentra actualmente a la espera de la aprobación formal por parte del Consejo de Ministros de España, cuya decisión definitiva se espera para el próximo 30 de septiembre. Si el proyecto recibe el visto bueno, el aeropuerto iniciará su transición de una terminal estacional a un centro de conexiones mediterráneo de primer nivel.
Este despliegue de recursos resulta fundamental no solo para el desarrollo de infraestructuras, sino para proteger la competitividad de destinos clave como Benidorm y Torrevieja, garantizando que el acceso a la región se mantenga fluido y eficiente ante el crecimiento constante de la demanda turística internacional.




