Google recibe multa de 460 millones de euros de la Comisión Europea por favorecer sus propios servicios en las búsquedas
La Comisión Europea ha sancionado a Google con 460 millones de euros por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA) al otorgar mayor visibilidad y preferencia a sus propios servicios en los resultados de búsqueda
La Comisión Europea ha sancionado a Google con 460 millones de euros tras determinar que la compañía no ha cumplido con la Ley de Mercados Digitales (DMA) al dar preferencia a sus propios servicios en los motores de búsqueda.
Según el organismo regulador, la empresa otorga mayor protagonismo a sus herramientas mediante el uso de elementos destacados como filtros, gráficos mejorados y la ubicación preferencial de sus aplicaciones en verticales como hoteles y transporte, perjudicando a competidores en sectores de comparación y comercio.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para la soberanía tecnológica, señaló que estas prácticas dañan a las empresas que ofrecen alternativas similares al no otorgarles el mismo nivel de visibilidad.
Tras la resolución, Google cuenta con un plazo de 60 días para acatar las medidas y garantizar un trato justo y no discriminatorio a los servicios de terceros, aunque la compañía mantiene el derecho a apelar. Por su parte, directivos de la industria tecnológica e intermediarios como Johannes Reck (GetYourGuide) y Johannes Thomas (Trivago) han criticado la medida por considerarla insuficiente frente al beneficio económico obtenido por la tecnológica durante la investigación, señalando que las multas deben ser recurrentes para forzar un cambio real de modelo.
Argumentos de Google y próximos pasos regulatorios
En respuesta a la sanción, Kent Walker, presidente de asuntos globales de Google y Alphabet, criticó duramente la decisión al afirmar que la aplicación estricta de la DMA degrada la calidad de los productos cotidianos, obligando a retirar funciones muy valoradas por los usuarios europeos —como la visualización instantánea de precios y disponibilidad en hoteles, vuelos y restaurantes— en lugar de fomentar una competencia justa.
La Comisión Europea indicó que Google ya ha comenzado a probar modificaciones en la presentación de servicios de hostelería y aviación, y adelantó que mantendrá abiertas las conversaciones con el gigante tecnológico para revisar el impacto anticompetitivo de las visiones generales de inteligencia artificial (AI Overviews) y el modo IA, evaluando el uso de datos de editores sin compensación económica en los resúmenes automáticos.




