Innovación, Big Data y sostenibilidad: las claves del congreso TIS 2026 en Sevilla
Entrevista exclusiva con Brigitte Hidalgo, directora del congreso Tourism Innovation Global Summit (TIS)
Para quienes aún no lo hayan advertido, la industria turística global afronta un proceso de transformación sin precedentes donde la tecnología, la sostenibilidad y la gestión basada en datos se han convertido en los pilares fundamentales para garantizar la rentabilidad y la convivencia en los destinos.
En este escenario de cambio constante, los encuentros profesionales adquieren un papel estratégico para analizar los desafíos del sector y alinear las estrategias empresariales con las demandas reales de los viajeros y de la población local.
Para profundizar en estos retos, conversamos en exclusiva con Brigitte Hidalgo, directora del congreso Tourism Innovation Global Summit, uno de los eventos mundiales más destacados dentro de ese enfoque innovador, quien detalla las principales novedades de la próxima edición a celebrarse en Sevilla.
Tourism Innovation Summit se ha consolidado como uno de los principales encuentros internacionales sobre innovación turística. ¿Cuáles serán las principales novedades de esta edición?
TIS ha evolucionado al mismo ritmo que la industria. Nació con una fuerte orientación hacia la innovación y la tecnología, pero hoy es un punto de encuentro mucho más transversal para analizar las grandes decisiones que están transformando el turismo. Reunimos a toda la cadena de valor: grupos hoteleros, agencias y plataformas de distribución, compañías de transporte, destinos, administraciones públicas, empresas tecnológicas, inversores y startups.
Esto permite confrontar perspectivas diferentes y abordar no sólo qué tecnologías están apareciendo, sino cómo afectan a la rentabilidad, las operaciones, el empleo, la experiencia del viajero y la relación entre el turismo y los territorios. Esta séptima edición reunirá en Sevilla a más de 8.000 profesionales, alrededor de 400 expertos internacionales y más de 200 empresas expositoras.
El congreso se estructurará en torno a cuatro grandes áreas: liderazgo, innovación y escalabilidad; distribución y agencias de viajes; destinos y experiencias; y alojamiento. Además, dedicaremos espacios específicos al turismo rural, la movilidad, el turismo deportivo, la accesibilidad y los nuevos modelos de alojamiento.

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta estratégica. ¿Cómo está ayudando a destinos y empresas turísticas a mejorar la rentabilidad, optimizar operaciones y anticiparse a las nuevas demandas del mercado?
La inteligencia artificial está cambiando prácticamente todos los puntos de contacto con el viajero y muchas de las operaciones internas de las empresas turísticas. Ya se utiliza para anticipar la demanda, optimizar precios, personalizar propuestas, automatizar la atención al cliente, mejorar la planificación de equipos o detectar incidencias antes de que afecten al servicio. Pero en TIS queremos ir un paso más allá del catálogo de aplicaciones.
La conversación estará centrada en cómo pasar de los proyectos piloto a una implantación capaz de generar resultados medibles. Una de las sesiones lo plantea de manera muy directa: cómo llevar la IA del experimento al EBITDA. Porque el verdadero reto ya no es probar herramientas, sino identificar en qué procesos aportan valor, integrarlas con los sistemas existentes y medir su impacto sobre los ingresos, los costes y la experiencia del cliente.
También analizaremos cómo la IA está transformando la distribución turística. Los asistentes conversacionales y los agentes autónomos pueden cambiar la manera en que buscamos, comparamos y reservamos un viaje, modificando de nuevo la relación entre proveedores, plataformas y clientes.
En los destinos, la combinación de inteligencia artificial y datos permite anticipar flujos, identificar momentos de presión, distribuir mejor las visitas y adaptar la promoción o la movilidad. Sin embargo, su adopción exige datos de calidad, ciberseguridad, gobernanza y equipos preparados. La IA no es una estrategia en sí misma: es una herramienta que puede acelerar una buena estrategia, pero también amplificar una mala decisión.
La inteligencia artificial no es una estrategia en sí misma: es una herramienta que puede acelerar una buena estrategia, pero también amplificar una mala decisión.
Cada vez se habla más de la gestión basada en datos. ¿Cómo están utilizando los destinos el Big Data y la analítica en tiempo real para tomar mejores decisiones y gestionar los flujos turísticos?
El Big Data está permitiendo a los destinos pasar de una gestión reactiva a una planificación más anticipada, al analizar de forma conjunta información sobre la demanda, el comportamiento de los visitantes, la estacionalidad y la concentración territorial. Así pueden identificar con mayor precisión cuándo y dónde se producen los picos de afluencia, prever situaciones de saturación y adaptar sus decisiones antes de que aparezcan los problemas.
La analítica en tiempo real aporta, además, una visión dinámica que facilita ajustar la gestión conforme evolucionan los flujos turísticos. De esta forma, se pueden distribuir mejor las visitas entre diferentes zonas, horarios y temporadas, impulsar lugares menos conocidos y diseñar experiencias con mayor valor añadido.
También permite orientar con más criterio la promoción, la movilidad, los servicios y los recursos disponibles, mejorando tanto la experiencia del viajero como la convivencia con la población residente. Ciudades como Praga, Sevilla, Copenhague, Dubrovnik o Palma de Mallorca compartirán en TIS 2026 casos prácticos sobre gestión inteligente de flujos, prevención de la saturación y creación de modelos turísticos más equilibrados.

La sostenibilidad ya no puede medirse únicamente mediante compromisos. ¿Qué indicadores considera imprescindibles para evaluar el impacto real del turismo y qué papel desempeña la tecnología en esa medición?
Durante años hemos medido el éxito turístico principalmente en número de visitantes, pernoctaciones y gasto. Son datos importantes, pero ya no suficientes. Un destino puede crecer en volumen y, al mismo tiempo, perder calidad de vida, deteriorar sus recursos o generar una percepción cada vez más negativa entre sus residentes.
Por eso necesitamos incorporar otros indicadores: la distribución territorial y temporal de los visitantes, la presión sobre la vivienda y los servicios públicos, el consumo de agua y energía, las emisiones, la generación de residuos, la calidad del empleo, la contribución a la economía local y, especialmente, la percepción de la población residente.
También debemos medir qué parte del valor generado permanece realmente en el territorio. La tecnología permite integrar información procedente de movilidad, reservas, consumos, transacciones o sensores para conocer mejor lo que está ocurriendo y actuar con mayor rapidez. Pero medir no puede convertirse en un fin en sí mismo. Los datos deben servir para tomar decisiones concretas: limitar o redistribuir flujos, adaptar la movilidad, proteger determinados espacios, impulsar otras temporadas o dirigir la promoción hacia viajeros y experiencias que generen mayor valor. Este será uno de los debates centrales de TIS.
Destinos como Copenhague, Praga, Dubrovnik, Palma o Sevilla compartirán cómo están intentando evolucionar desde la gestión del volumen hacia modelos que equilibren competitividad, convivencia y retorno para el territorio. El gran desafío no es únicamente hacer un turismo más sostenible, sino demostrar con datos que su desarrollo mejora el destino y no solo sus cifras de visitantes.
Un destino puede crecer en volumen y, al mismo tiempo, perder calidad de vida, deteriorar sus recursos o generar una percepción cada vez más negativa entre sus residentes.
Uno de los grandes valores de TIS es reunir a empresas tecnológicas, destinos, administraciones públicas e inversores. ¿Qué oportunidades de negocio, innovación y colaboración encontrarán los profesionales que participen en esta edición?
TIS está pensado para generar conexiones que puedan transformarse en proyectos. Las empresas turísticas y los destinos podrán identificar soluciones, proveedores y socios; comparar estrategias con organizaciones que afrontan retos similares; impulsar pilotos y encontrar nuevas oportunidades de colaboración.
Más de 200 empresas expositoras presentarán soluciones aplicadas a ámbitos como la inteligencia artificial, los datos, la automatización, la ciberseguridad, la experiencia del cliente o la gestión sostenible. Para las empresas tecnológicas, es una oportunidad de entender mejor las prioridades reales del sector y conectar con quienes toman decisiones de inversión.
Los profesionales también pueden acceder a una visión muy completa de lo que está ocurriendo en diferentes mercados, desde la hotelería y la distribución hasta la movilidad, los destinos o la experiencia del viajero. El Touristech Startup Fest añadirá una dimensión específica de emprendimiento e inversión.
Las 40 startups seleccionadas podrán presentar sus proyectos ante inversores, fondos y grandes compañías, con oportunidades de aceleración, mentoring y colaboración empresarial. A ello se suman los Tourism Innovation Awards y la participación de Argentina como país invitado, que abrirá nuevas vías de cooperación y conexión con el mercado latinoamericano.
En un contexto de transformación acelerada, ¿cuáles cree que serán las tendencias y tecnologías que marcarán el futuro del turismo en los próximos cinco años y qué papel desempeñará TIS para impulsar esa evolución?
Más que una única tecnología, veremos una transformación profunda de la forma de operar y competir. La inteligencia artificial, los datos, la nube y la automatización estarán presentes en prácticamente todas las áreas, pero su impacto dependerá de la capacidad de las organizaciones para cambiar sus procesos, desarrollar talento y tomar mejores decisiones.
También se transformará la distribución. La búsqueda y la reserva serán más conversacionales, personalizadas y automatizadas, aparecerán nuevos intermediarios y las empresas deberán replantearse su relación directa con el cliente. Al mismo tiempo, crecer ya no significará simplemente atraer más viajeros o abrir más establecimientos. Significará generar mayor valor, operar con eficiencia, proteger la confianza del cliente, atraer talento y mantener la aceptación social de la actividad turística.
El papel de TIS es precisamente convertir estas grandes tendencias en conversaciones útiles: reunir a quienes están liderando el cambio, compartir experiencias reales y facilitar que las ideas terminen convirtiéndose en decisiones, alianzas y proyectos.




