Royal Caribbean cambia itinerario de un crucero y prohíbe el embarque a familias con bebés
La alteración de la ruta desde Nueva Jersey hacia Canadá por motivos meteorológicos activó restricciones de edad para menores de un año, forzando la cancelación de las vacaciones
La compañía de cruceros Royal Caribbean generó indignación entre sus usuarios tras modificar el itinerario de una de sus embarcaciones minutos antes del embarque en el puerto de Cape Liberty, Nueva Jersey, provocando la cancelación forzosa del viaje para cientos de familias.
La alteración repentina del trayecto, que sustituyó las escalas del Caribe y Las Bahamas por puertos en Canadá debido a malas condiciones meteorológicas en la costa este de Estados Unidos, activó automáticamente una cláusula de edad que prohibió el abordaje a bebés menores de 12 meses.
El incidente trascendió de manera pública tras la denuncia de la viajera Maria a través de la red social TikTok, donde relató que la naviera distribuyó notificaciones en papel a los pasajeros en las instalaciones portuarias moments antes de subir al barco.
La turista explicó que el cambio de destino supuso un trastorno logístico al haber preparado equipaje para un clima tropical, al tiempo que la tripulación afirmó haber enviado avisos por correo electrónico la noche previa a la salida, aunque numerosos clientes aseguraron no haber recibido ninguna comunicación oficial.
La situación empeoró durante el proceso de verificación de documentos cuando el personal de Royal Caribbean denegó el embarque a la hija de ocho meses de la usuaria. La política de la compañía establece un límite de edad mínima de 6 meses para la mayoría de sus itinerarios estándar; sin embargo, exige estrictamente que los infantes tengan al menos 1 año cumplido en aquellos viajes que contemplen 3 o más días consecutivos de navegación en altamar, condición técnica que se activó al reestructurar la ruta marítima hacia el norte del continente.
A pesar de que las políticas de contratación de Royal Caribbean facultan a la empresa a desviarse de las rutas programadas sin previo aviso por razones de seguridad o clima —sin obligación explícita de reembolso en sus términos generales—, la naviera otorgó la devolución de los importes a las familias perjudicadas.
La situación generó severas críticas en plataformas digitales hacia los protocolos de atención al cliente de la operadora marítima, en un contexto donde los cambios de ruta recientes, como los del buque Oasis of the Seas hacia Halifax, han avivado el debate sobre la gestión de cancelaciones e imprevistos en la industria de cruceros.




