Madeira incrementa tasas de acceso al senderismo para financiar medidas de turismo sostenible
La región autónoma de Madeira (Portugal) implementó nuevas restricciones y aumentos en las tasas de acceso a sus senderos con el fin de promover la sostenibilidad y financiar el mantenimiento de las rutas.
El archipiélago, que superó los dos millones de turistas anuales desde 2023 y alcanzó un récord de pernoctaciones en 2024, vio cómo el coste de su principal actividad turística, el senderismo, subió significativamente para gestionar el alto volumen de visitantes y garantizar la seguridad en las zonas volcánicas y las famosas levadas.
En 2026, la tarifa general para todas las rutas oficiales aumentó un 50%, pasando de los 3 euros de 2025 a los 4,50 euros. Sin embargo, el incremento más notable se aplicó a la ruta Vereda do Areeiro, conocida por su icónica "Escalera al Cielo", cuyo acceso se fijó en 10,50 euros, a pesar de encontrarse parcialmente cerrada debido a los daños causados por incendios forestales.
Estas medidas, según la secretaria regional Rafaela Fernandes, se destinaron a salvaguardar la belleza natural de las islas y desarrollar infraestructuras que permitan manejar el flujo de personas de manera efectiva.
Existieron diversas excepciones para mitigar el impacto de estos cargos. Los menores de 12 años y los residentes locales quedaron exentos del pago, aunque estos últimos siguieron obligados a realizar una reserva previa.
Además, aquellos visitantes que contrataron sus caminatas a través de operadores turísticos locales pudieron mantener la tarifa de 3 euros del año anterior, una estrategia diseñada para incentivar el uso de guías profesionales y apoyar la economía local.
Este enfoque en la gestión responsable coincidió con el reconocimiento internacional de Madeira, que a finales de 2025 fue nombrada Mejor Destino Insular del Mundo en los World Travel Awards por undécimo año consecutivo.
El galardón validó la estrategia a largo plazo de la región, centrada en la calidad y la sostenibilidad, demostrando que el aumento de las tasas fue parte de un plan integral para preservar el entorno mientras se mantenía la excelencia en la experiencia del visitante.




