El turista deportivo gasta dos veces más que el viajero convencional, según un nuevo estudio
Una nueva investigación reveló que los viajeros motivados por eventos deportivos gastan significativamente más por viaje que el turista promedio, llegando incluso a duplicar el gasto en el caso de los aficionados más frecuentes.
El informe, titulado Sports Tourists: Travelling with Passion y elaborado por la agencia GSIQ, destacó que este segmento no solo invierte más en alojamiento y gastronomía, sino que también busca ofertas premium que extiendan su experiencia más allá del estadio.
El estudio proyectó un incremento del 63% en el número de personas que planean realizar viajes relacionados con el deporte en los próximos años. A nivel global, se espera que este sector supere los 2 billones de dólares para 2030, mientras que en el Medio Oriente el mercado ya está valorado en unos 600.000 millones de dólares.
Según Danielle Curtis, directora de exhibición de la ATM, comprender las motivaciones de estos aficionados es crucial para que los destinos desarrollen estrategias que fomenten visitas repetidas y atraigan a nuevas audiencias.
Un dato relevante es el efecto multiplicador de este tipo de turismo: el 80% de los asistentes a eventos deportivos regresan al destino como turistas de ocio o lo recomiendan a otros.
Además, el 41% de los aficionados se mostró abierto a extender su estancia para convertir el viaje en unas vacaciones más largas. No obstante, factores como la accesibilidad, asequibilidad y calidad siguen siendo decisivos; de hecho, el 63% de los encuestados prioriza precios justos en las entradas y paquetes turísticos.
El Medio Oriente se ha posicionado como un centro global para el deporte gracias a infraestructuras modernas y eventos de gran escala como el Mundial de Qatar 2022 o la futura Copa del Mundo de la FIFA 2034 en Arabia Saudita.
En la próxima ATM 2026, que se celebrará del 4 al 7 de mayo en Dubái, expertos de GSIQ profundizarán en cómo las empresas de viajes pueden transformar esta creciente demanda en un crecimiento turístico sostenible, aprovechando que el turismo deportivo ha dejado de ser un nicho para convertirse en uno de los motores más dinámicos de la industria mundial.




