Centroamérica avanza en turismo sostenible, conectividad y cooperación regional bajo la coordinación de CATA
Entrevista a Boris Iraheta, secretario general de CATA, en el marco de FITUR 2026
En medio de un escenario global marcado por cambios en los flujos turísticos, la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA) redobla esfuerzos para consolidar a la región como destino de naturaleza, sostenibilidad y conectividad. En una entrevista exclusiva, su secretario general, Boris Iraheta, reveló cómo están capitalizando reconocimientos internacionales —como los Premios Excelencias— para posicionar productos innovadores como Centroamérica Travel, centrado en el aviturismo, y cómo enfrentan la reciente caída en la llegada de turistas desde Estados Unidos.
Con una apuesta clara por el turismo comunitario —en alianza con la cooperación japonesa— y nuevas alianzas estratégicas con países como Turquía, CATA no solo promueve la riqueza natural de la región, sino que integra a las comunidades locales en la creación de experiencias auténticas.
Boris, una vez más estuvieron presentes en los Premios Excelencia. Quisiera comenzar preguntándote: ¿cómo están capitalizando y aprovechando los reconocimientos que recibe CATA para fortalecer la imagen de Centroamérica?
Precisamente usamos ese término: “capitalizar”. Lo hacemos para posicionar cada vez más nuestros productos turísticos y, con ellos, los destinos centroamericanos en las categorías en las que hemos sido reconocidos.
En ocasiones anteriores hemos ganado por iniciativas como la aplicación de inteligencia artificial en la capacitación de actores del sector turístico. En esta edición, el premio fue para Centroamérica Travel, un producto diseñado para promover el avistamiento de aves y el aviturismo en la región.
Este reconocimiento nos da visibilidad: los mercados vuelven a ver el producto, lo reconsideran y eso nos ayuda a posicionar no solo destinos tradicionales, sino también nuevas iniciativas como esta. Así, más viajeros pueden llegar a Centroamérica e incursionar en el turismo de observación de aves. En resumen, estos premios funcionan como un altavoz para lo que estamos construyendo desde la región.
¡Qué bien! Como siempre, el turismo natural de Centroamérica termina siendo un éxito, ¿no?
Sin duda. Es uno de nuestros productos principales. Y no solo lo decimos en discursos: Guatemala acaba de lanzar una guía de turismo sostenible. Además, contamos con un programa de turismo comunitario sostenible desarrollado junto con la cooperación japonesa.
De hecho, el turismo de naturaleza ya forma parte de las seis prioridades de la política turística regional, aprobadas el año pasado por los ministerios de turismo de los países miembros. Esto significa que el producto no solo se ofrece al turista, sino que opera bajo marcos regulatorios que garantizan su sostenibilidad en el tiempo —en sus cuatro dimensiones: ambiental, social, económica y cultural.
Nuestro objetivo es que estos destinos mantengan su encanto, su autenticidad y su riqueza natural, pero también que su desarrollo sea verdaderamente sostenible. Tanto es así que hoy consideramos el turismo de naturaleza como uno de nuestros pilares fundamentales. Cuando alguien piensa en Centroamérica, debe pensar en naturaleza.
Hablando de sostenibilidad, este año quisiera enfocarme un poco más en el aspecto social. ¿Cómo integra CATA a las comunidades locales en iniciativas como emprendimientos, experiencias turísticas o actividades comunitarias?
Lo hacemos desde la política pública de cada país, fortaleciendo y co-creando estrategias alineadas con los compromisos nacionales en materia de sostenibilidad. Capacitamos a las comunidades, pero también las incluimos directamente en el diseño de los productos turísticos.
El turismo comunitario sostenible surge precisamente de esa lógica: que el producto nazca desde la comunidad y esté integrado desde el inicio en la oferta turística. Es una línea de trabajo clave para nosotros, especialmente en el marco del proyecto con la cooperación japonesa.
Además, CATA tiene convenios de colaboración con pueblos originarios. Por ejemplo, trabajamos con Red Turi, la Red de Turismo Indígena de Panamá. También estamos explorando alianzas internacionales, como conversaciones preliminares con TUI, una organización que apoya a comunidades indígenas en distintas partes del mundo —como Nueva Zelanda y Canadá— ayudándolas a promocionarse globalmente sin perder su identidad.
Todas estas acciones las llevamos adelante con entusiasmo desde Centroamérica, porque sabemos que conectan profundamente con los viajeros actuales.

Me mencionaste la cooperación japonesa… Ahora, sobre los mercados emisores lejanos: ¿qué estrategias concretas están implementando para fortalecer la presencia de Centroamérica en regiones como Asia u Oceanía? Sé que Europa es un mercado clave, pero me interesa saber cómo abordan esos destinos más distantes.
Recientemente cerramos un acuerdo de cooperación en promoción con Turquía. Estamos trabajando juntos para analizar cómo han desarrollado su turismo médico y evaluar cómo podríamos adaptar ese modelo a Centroamérica. En una primera fase, incluiremos acciones conjuntas de promoción.
Turquía es un socio estratégico entre los mercados de largo radio porque Turkish Airlines ya opera vuelos al sur de México y a Panamá. Vemos ahí una oportunidad clara para crear un corredor aéreo: usar esos dos puntos de conexión —México y Panamá— como puertas de entrada para turistas turcos que quieran recorrer la región.
Por otro lado, en el marco de la cooperación japonesa, estamos impulsando el producto de turismo comunitario sostenible con un componente de promoción internacional. La idea es atraer al mercado japonés, que actualmente llega a Centroamérica vía Estados Unidos, y ofrecerle una experiencia auténtica, cercana a las comunidades y con un fuerte valor cultural.
Estas son dos acciones muy concretas que estamos desarrollando para mercados de largo alcance.
¡Me parece fascinante! No lo sabía, y realmente suena muy prometedor.
Ahora, cambiando de tema: la conectividad intrarregional sigue siendo un gran atractivo —la posibilidad de saltar fácilmente de un país a otro. ¿Qué alianzas o acciones concretas han impulsado con aerolíneas, gobiernos u otros actores para mejorar esta conectividad y atraer más turismo internacional?
Es un eje fundamental de nuestro trabajo. CATA no solo se dedica a la promoción y comunicación, sino también a facilitar la articulación entre sectores clave.
En 2024 organizamos en Guatemala el primer Foro para la Mejora de la Conectividad Aérea en Centroamérica, donde reunimos a autoridades de aeronáutica civil, ministerios de turismo, operadores aeroportuarios y actores migratorios de toda la región. El objetivo fue activar los protocolos existentes para agilizar los trámites y mejorar la fluidez entre países.
Como resultado, varios países ya han iniciado conversaciones bilaterales para avanzar en este frente. Esperamos anuncios concretos próximamente que permitan una mejor conectividad, primero entre algunos países, y luego de forma progresiva en toda la región.
Otra acción clave es el acercamiento entre aerolíneas. Por ejemplo, estamos trabajando para mejorar la conectividad hacia Belice —un destino que requiere mayor atención. Hemos reunido a las principales aerolíneas que operan en la región para explorar alianzas comerciales, códigos compartidos y rutas complementarias que faciliten el acceso a ese país desde cualquier punto de Centroamérica.
Además, como miembros de la IATA, mantenemos un diálogo constante con ellos, asistimos a sus eventos y buscamos asesoría técnica para optimizar aún más la conectividad aérea en la región.
Eso es clave. De hecho, una de las grandes fortalezas de CATA es lograr que actores que normalmente no dialogan se sienten a la misma mesa.
Totalmente. Y precisamente por eso, quiero cerrar con una reflexión sobre los retos que enfrentará la oferta multidestino en 2026.
Ya desde el segundo semestre de 2025 hemos observado una tendencia preocupante: una disminución en la llegada de turistas desde Estados Unidos, que sigue siendo nuestro principal mercado emisor. Según datos del Departamento de Turismo de EE.UU., incluso el flujo de canadienses ha caído hasta un 23% en ciertos periodos.
Investigamos las causas y, con el apoyo de Destination International, descubrimos que muchos canadienses están optando por turismo interno o viajando al Caribe y al Pacífico. Por eso, en 2026 intensificaremos nuestras acciones en Canadá para contrarrestar este descenso.
También vamos a potenciar los mercados de proximidad: México, Colombia y otros países vecinos. La idea es fomentar viajes cortos —de fin de semana, de una o dos horas— que incentiven el turismo intrarregional.
Al mismo tiempo, seguiremos fortaleciendo nuestra promoción en Europa. Curiosamente, la coyuntura en EE.UU. está generando una oportunidad: cada vez más europeos prefieren volar a Latinoamérica evitando escalas en Norteamérica. Por ejemplo, viajeros del Reino Unido están eligiendo rutas vía Avianca, pasando por Colombia en lugar de por EE.UU.
Queremos aprovechar esta tendencia para reforzar nuestra presencia en el mercado europeo.
¡Una oportunidad espectacular! No lo había considerado desde esa perspectiva.
Boris, ¿hay algo más que quieras añadir para nuestros lectores?
Solo destacar que el año pasado Centroamérica recibió 30 millones de visitantes. Alcanzamos la meta que nos propusimos tras la pandemia: recuperar al menos el 6% del volumen previsto. Ese logro nos llena de orgullo.
Con las estrategias que estamos implementando —diversificación de mercados, mejora de conectividad, sostenibilidad y enfoque comunitario— creemos que podemos seguir avanzando en este camino de crecimiento postpandémico.
Finalmente, en nombre del Consejo Directivo de CATA y de todos los países de Centroamérica, queremos expresar nuestras más sinceras condolencias al pueblo de Andalucía y a toda España por la tragedia ocurrida en Adamuz. Les deseamos paz y fortaleza en estos momentos tan difíciles.




