Los clientes prestados y el posible efecto rebote

25 de Noviembre de 2021 12:53am
efecto rebote

Por Juan Barjau, experto en comercialización y distribución turística

Este verano nuestras costas volvieron a lucir palmito y la operación bikini mereció la pena. Gracias al empuje del turismo nacional muchas playas y chiringuitos hicieron su particular “agosto”. Sin embargo, gran parte de estos entregados turistas en realidad podríamos decir que fueron prestados, detalle que no es baladí para las olas que todavía quedan por surfear.  

Sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que la gran mayoría de los distribuidores especializados en el producto de Costas españolas han disfrutado de una temporada que se puede catalogar de espectacular. Si añadimos que gracias a los Ertes han podido contener el gasto de personal y que en este periodo normalmente se juegan más del 60% de su presupuesto es muy probable que acaben el año en positivo. 

En contraposición siempre está la otra cara de la moneda; los especialistas en circuitos, cruceros o grandes viajes llevan varios meses navegando a contracorriente, pero, quién sabe, quizás el destino les guarde mejores sensaciones para la próxima temporada. 

efecto rebote

 

Si nos atenemos a lo que nos dice el último barómetro turístico de Braintrust, los españoles se preparan para salir en tromba a viajar y entre los destinos elegidos cerca del 50% serán internacionales. Esto significa que todavía hay partido por jugar y debemos prepararnos para volver a enamorar a los futuros clientes. 

El término de “clientes prestados” es una expresión muy utilizada en la industria turística para señalar que un destino está recibiendo un número determinado de turistas que, en realidad, no le corresponden. Es decir, que a priori no tenían intención de viajar a este destino pero que, por diferentes circunstancias coyunturales, se han visto evocados a ello. Y aquí me quiero detener, en las circunstancias coyunturales. 

No desvelamos ningún secreto al constatar que la saturación de nuestras costas españolas este verano se ha debido, en gran medida, a que todos los que querían planificar sus vacaciones estivales encontraban pocas opciones a elegir, especialmente en lo que se refiere a destinos internacionales. Muchos de los países mantenían sus fronteras cerradas o con fuertes restricciones, lo que se traducía en la ausencia de ofertas de cruceros, circuitos o viajes de larga distancia, en beneficio de los destinos nacionales, ya fuera para una escapada a la montaña o una estancia en la playa.  

efecto rebote

 

Sin embargo, si se produce lo que los economistas denominan el efecto rebote es muy posible que aquellos productos turísticos que han caído hasta niveles prácticamente irrelevantes vuelvan a resurgir con más fuerza, si cabe, recuperando aquellos clientes que “prestaron” a otros destinos. 

Despido este artículo citando otro estudio reciente de Amadeus que afirma que  el 79% de los viajeros españoles quieren viajar en el próximo año. Convendréis conmigo que todos los análisis y prospecciones de mercado nos sitúan ante unas previsiones muy esperanzadoras para la próxima temporada, salvo que nuevas variantes del Covid vuelvan a activar las temidas restricciones dentro y fuera de nuestras fronteras, así que, ánimo y al toro que no hay tiempo que perder. 

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