Meliá pone fecha a su salida definitiva de Cuba: 24 de julio

21 de Julio de 2026 1:00pm
Redacción Caribbean News Digital
Hotel Meliá Habana

 

Meliá Hotels International completará su salida definitiva de Cuba el próximo 24 de julio, fecha a partir de la cual dejará de prestar la totalidad de sus servicios de gestión y comercialización hotelera en el país.

La medida, comunicada por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, será ejecutada a través de su filial portuguesa Ilha Bela Gestao E Turismo, Ltd. El cese comprende también la retirada completa de las marcas autorizadas de Meliá, el fin de la actividad receptiva y la interrupción de la cadena de suministro local vinculada a su operativa.

La decisión culmina el proceso iniciado el pasado 3 de junio de 2026, cuando la hotelera anunció la terminación inmediata de sus contratos de gestión, comercialización y uso de marca en un primer grupo de 15 establecimientos. Entre ellos figuraban el Gran Hotel Bristol Habana Vieja, Meliá Las Dunas, Paradisus Varadero, Paradisus Río de Oro y Sol Varadero Beach.

Aquel anuncio, recogido por Caribbean News Digital con la relación completa de los 15 hoteles afectados, se presentó inicialmente como una reorganización destinada a reducir riesgos y garantizar una salida ordenada de los establecimientos con mayores dificultades operativas. Poco más de seis semanas después, Meliá extiende la retirada al conjunto de su actividad en Cuba.

Una retirada en dos fases que cierra 36 años en Cuba

La salida pone fin a una de las presencias internacionales más prolongadas dentro de la hotelería cubana. Meliá comenzó a operar en el país el 10 de mayo de 1990, con la inauguración del hotel Sol Palmeras, en Varadero. Desde entonces, la compañía fue ampliando su cartera en La Habana, Varadero, Holguín, Santiago de Cuba y los principales cayos turísticos.

En 2015, cuando celebró sus primeros 25 años en el destino, la cadena gestionaba 27 hoteles y se situaba entre los operadores extranjeros con mayor presencia en la isla, como recordó entonces Caribbean News Digital en su cobertura del aniversario.

La situación operativa cambió de forma acelerada durante los primeros meses de 2026. Al cierre de marzo, la hotelera funcionaba aproximadamente al 50 % de su capacidad instalada en Cuba, con numerosos establecimientos inactivos o concentrando clientes en un número reducido de complejos.

Los problemas energéticos, las dificultades de suministro, la caída de la demanda y la reducción de conexiones aéreas habían limitado la posibilidad de mantener una operación regular.

Ese deterioro ya había sido analizado en mayo por este periódico en el artículo “Meliá opera a media marcha en Cuba ante el colapso del turismo”. En la comunicación del 3 de junio, la propia compañía reconoció que la gran mayoría de los 15 hoteles incluidos en la primera fase se encontraban cerrados y sin actividad.

Meliá atribuye ahora el cese total a las persistentes dificultades operativas, legales, económicas y financieras que impiden mantener una estabilidad mínima para desarrollar sus servicios de gestión y comercialización.

Qué cambia para agencias, turoperadores y proveedores

La salida definitiva de Meliá de Cuba no implica automáticamente el cierre de todos los edificios hoteleros. Lo confirmado es que los establecimientos dejarán de estar gestionados, comercializados o identificados con las marcas de la compañía española.

La propiedad de los inmuebles y su posible continuidad bajo otras fórmulas de gestión dependerán de las decisiones que adopten sus titulares.

Para agencias de viajes y turoperadores, el cambio obliga a revisar el inventario contratado para estancias posteriores al 24 de julio, la denominación comercial de cada establecimiento, el proveedor responsable de la reserva y las condiciones de asistencia al viajero.

Esta situación, no representa una cancelación automática de todas las reservas existentes, pero sí modifica de manera sustancial quién presta y respalda los servicios hoteleros en Cuba.

Meliá ha señalado que continuará realizando los trámites necesarios para completar una transición ordenada y minimizar el impacto sobre clientes, colaboradores y proveedores. También prevé mantener protocolos de comunicación específicos con los distintos actores vinculados a su operativa.

Desde el punto de vista financiero, la compañía se encuentra evaluando el impacto de la retirada, incluida una posible revisión del valor contable de los activos relacionados con Cuba. El alcance de esos ajustes se conocerá con la presentación de los resultados de Meliá correspondientes al primer semestre de 2026.

El anuncio del 21 de julio convierte lo que comenzó como una reducción parcial de cartera en una desvinculación completa del mercado cubano. El 24 de julio terminarán 36 años de gestión hotelera de Meliá en uno de los destinos que durante décadas ocupó un lugar central en su expansión internacional en general y en el Caribe en particular.

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