Cero alcohol en las 5.400 estaciones ferroviarias de Alemania a partir de octubre
Ante el incremento de agresiones al personal ferroviario, Deutsche Bahn implementará una prohibición nacional de consumo de alcohol en toda su red de estaciones desde el próximo 15 de octubre
A partir del 15 de octubre, Alemania implementará una prohibición total del consumo de alcohol en la totalidad de sus 5.400 estaciones ferroviarias, una medida pionera a escala nacional en Europa impulsada con el objetivo de mejorar la seguridad y reducir los índices de violencia dirigidos tanto contra los pasajeros como contra el personal de la red ferroviaria.
La decisión anunciada por la consejera delegada de Deutsche Bahn, Evelyn Palla, responde a una serie de incidentes graves vinculados al abuso de sustancias, entre los que destaca la reciente agresión a un revisor de seguridad de Deutsche Bahn que fue brutalmente golpeado y arrojado desde un tren en marcha durante una inspección rutinaria de billetes.
Hasta la fecha, restricciones similares se aplicaban de forma localizada en unas treinta estaciones del país, incluyendo principales nudos como Colonia, Múnich y Hamburgo, mientras que las terminales centrales de Berlín se sumarán a la normativa el próximo 1 de septiembre.
La nueva normativa afectará directamente a los andenes y vestíbulos de las estaciones, estipulando que aquellos pasajeros sorprendidos incumpliendo la prohibición serán invitados a abandonar el recinto, con la posibilidad de afrontar vetos permanentes en caso de reincidencia.
No obstante, la medida contempla excepciones claras para los restaurantes, bares y establecimientos con licencia situados en las estaciones, así como para los viajeros que transporten alcohol en recipientes sellados dentro de su equipaje, manteniéndose también la venta y consumo de bebidas alcohólicas a bordo de los trenes de larga distancia.
Desafíos operativos y debate sobre su efectividad
La implementación de esta normativa a gran escala en el operador ferroviario de un país que cuenta con la red de vías más extensa de Europa —abarcando 33.400 kilómetros y operando alrededor de 50.000 trenes diarios— ha generado diversas reacciones en el ámbito policial y social.
Desde el Sindicato de la Policía Alemana (GdP), su vicepresidente Alexander Poitz señaló que las grandes estaciones del país constituyen focos recurrentes de delincuencia donde los delitos violentos suelen estar ligados al consumo de sustancias, aunque criticó que la medida será compleja de aplicar en su formato actual y exigirá una fuerte inversión en seguridad, videovigilancia e iluminación.
Por su parte, diversos sectores críticos han advertido que prohibir el alcohol en los recintos ferroviarios no eliminará de raíz la violencia, sino que podría desplazarla hacia zonas colindantes. Cabe destacar que la policía federal alemana registró 27.160 delitos violentos en los alrededores y el interior de las estaciones del país durante el año 2024, evidenciando la magnitud del problema de seguridad pública que las autoridades ferroviarias buscan atajar con esta nueva estrategia operativa.




