Hotel Amares se consolida como activo estratégico en el nuevo Acapulco turístico
En el marco del Tianguis Turístico de México 2026, el Hotel Amares se posiciona como uno de los ejemplos más representativos del proceso de recuperación de Acapulco tras el impacto del huracán que afectó gravemente al destino hace tres años. Bajo la dirección de Javier Mestiza, quien acumula más de una década al frente del establecimiento, el hotel ha vivido una transformación que refleja no solo su propia evolución, sino también la resiliencia del destino en su conjunto.
Con una trayectoria iniciada en 2010, Mestiza ha sido testigo de las distintas etapas del inmueble, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Así lo repasa junto a Caribbean News Digital.
La historia de Amares: resiliencia y recuerdo de una época dorada
El edificio, que se remonta a la década de los 70 bajo la marca Holiday Inn y que posteriormente operó como Calinda, ha sido completamente renovado para dar paso, en julio de 2024, al actual Hotel Amares. Esta nueva etapa responde a una apuesta clara por recuperar el esplendor turístico de la ciudad, reinterpretando su legado desde una perspectiva contemporánea.
Integrado en Ostar Grupo Hotelero —perteneciente a Grupo Carso—, el hotel forma parte de una estrategia más amplia que busca fortalecer la oferta alojativa de México, manteniendo al mismo tiempo la identidad propia de cada establecimiento.
En el caso de Amares, el concepto gira en torno a la evocación de la época dorada de Acapulco, con un enfoque que combina hospitalidad, memoria y experiencia cultural.
Amares resurgió adaptado a posibles afectaciones climáticas
Más allá de su propuesta estética, el papel del hotel ha sido clave en el contexto de reconstrucción del destino. Tras los daños provocados por el huracán, el establecimiento fue sometido a una remodelación integral en un plazo récord de seis meses, convirtiéndose en uno de los primeros hoteles de la ciudad adaptados con criterios de resiliencia climática.
Esta renovación no solo implicó una mejora en infraestructuras, sino también un replanteamiento del modelo operativo, alineado con las nuevas exigencias del turismo en zonas vulnerables.
Acapulco, destino turístico global
Con 359 habitaciones —incluidas cinco Royal Suites—, el Hotel Amares refuerza la capacidad de alojamiento de un destino que busca consolidarse nuevamente como uno de los principales hubs hoteleros del Pacífico mexicano. Su ubicación estratégica, entre la avenida Costera Miguel Alemán y la playa de Icacos, en plena bahía de Santa Lucía, lo sitúa en el corazón de la zona dorada, un enclave clave para la reactivación turística.
En este sentido, la reapertura y modernización del hotel simbolizan un proceso más amplio: el de un Acapulco que apuesta por reconstruirse no solo desde la infraestructura, sino también desde su identidad como destino turístico global. La combinación de historia, innovación y resiliencia posiciona tanto al Hotel Amares como a la ciudad en una nueva etapa, marcada por la adaptación y la proyección internacional.




