Más allá del arcoíris: cómo el turismo LGTBIQ+ está redefiniendo destinos en España
Entrevista a Juan Villela, project manager de la Red de Destinos de Diversidad
Lejos de los estereotipos de fiesta y playas, el turismo LGTBIQ+ se ha convertido en un motor de diversificación, desestacionalización y transformación cultural en destinos de toda España. Juan Villela, project manager de la Red de Destinos de Diversidad, explica en esta entrevista cómo una certificación, una app y un enfoque de formación están ayudando a ciudades —y hasta pequeños pueblos— a abrirse a un segmento viajero exigente, leal y con alto poder adquisitivo, sin renunciar a su identidad, sino reforzándola con inclusión.
—Antes que nada, ¿podrías presentarte?
Soy Juan Villela, project manager de la Red de Destinos de Diversidad. Se trata de una iniciativa enfocada en el turismo inclusivo, específicamente en el segmento LGTBIQ+. Detrás de esta red está JN, una consultora y agencia de marketing que trabaja en múltiples áreas —producción de eventos, comunicación, estrategia—, y la Red de Destinos es uno de sus proyectos dentro del ámbito del turismo.
—¿En qué consiste exactamente la Red de Destinos?
Es una plataforma que colabora con destinos turísticos para ofrecerles servicios especializados. Por un lado, apoyamos a aquellos que ya han trabajado el segmento LGTBIQ+ para que puedan reforzarlo, visibilizarlo mejor y certificarlo. Por otro, ayudamos a destinos que aún no han explorado esta demanda a abrirse a ella de forma segura y efectiva.
Lo hacemos a través de tres líneas principales:
- Presencia en ferias internacionales: Estamos en eventos clave como FITUR, ITB Berlín o la World Travel Market de Londres. Muchos ayuntamientos, especialmente los más pequeños, no pueden asumir los costes de participar por sí solos, así que bajo el paraguas de la red les damos visibilidad: folletos propios, espacios en ponencias, materiales promocionales, etc.
- Formación: Realizamos sesiones presenciales en los propios destinos y también contamos con un programa de formación digital. Este año, por ejemplo, colaboraremos con la Universidad de Alcalá. La formación aborda temas como marketing de destinos, buenas prácticas en la atención al cliente LGTBIQ+, y cómo comunicarse de tú a tú con este tipo de viajero. Son aspectos muy valorados, porque garantizan entornos seguros y libres de malentendidos o situaciones incómodas derivadas de estereotipos o suposiciones.
- Plataforma digital: Estamos a punto de lanzar una aplicación móvil que geolocaliza los destinos adheridos. El turista podrá usarla tanto para planificar su viaje como para descubrir puntos de interés en destino: comercios, restaurantes, hoteles, eventos… Todo lo que aparezca en la app habrá superado una serie de pautas y cumplirá con unos estándares mínimos de inclusión y calidad, avalados por una certificación específica.
—¿Cómo se decide qué destinos forman parte de la red?
Al principio hacíamos mucha prospección de mercado, identificando zonas con mayor afluencia de turismo LGTBIQ+. Pero hoy en día, la mayoría de los nuevos destinos vienen directamente a nosotros. Nos consultan, muestran interés, y aunque algunos se echan atrás en el último momento, normalmente es por cuestiones presupuestarias o logísticas, no por falta de voluntad.
El interés por incorporar esta dimensión de diversidad ha crecido mucho. Y es lógico: el turismo LGTBIQ+ es un segmento con gran poder adquisitivo, viaja varias veces al año, tiende a ser menos estacional y tiene un alto nivel de gasto. En un país como España, donde la estacionalidad es un reto constante, este tipo de turismo representa una oportunidad clave para desestacionalizar destinos.
—¿Se trata solo de turismo de ocio y fiesta?
Ese es un estigma que estamos trabajando activamente para romper. Tradicionalmente, sí, muchos asociaban el turismo LGTBIQ+ con playas, vida nocturna y eventos festivos. Pero hoy vemos claramente una evolución: hay un fuerte interés por el turismo cultural, gastronómico, enoturismo, visitas a bodegas, catas, arte, historia… Incluso el turismo de festivales —muchos de ellos creados específicamente para este público— ha ganado mucha relevancia.
La red no busca limitarse a un solo tipo de experiencia. Al contrario: queremos ayudar a los destinos a ampliar su oferta y a que su marca —ya sea Gandía, Cullera o cualquier otro— no se asocie únicamente con sol y playa, sino con inclusión, calidad y diversidad de experiencias.
—¿Por qué deberían acudir a la red y no a otra iniciativa?
Porque no somos solo una etiqueta o un sello. Somos un acompañamiento integral. Ofrecemos una certificación, sí, pero también formación, visibilidad internacional y herramientas prácticas para transformar —aunque sea sutilmente— la forma en que un destino se comunica. No pretendemos cambiar su modelo turístico, ni su identidad. A menudo, basta con ajustar pequeños detalles en la comunicación para generar un impacto real en la percepción y experiencia del turista LGTBIQ+.
Hemos tenido casos de pueblos pequeños del interior que dudaban si tenían algo que ofrecer. Les decimos siempre lo mismo: no se trata de reinventarse, sino de mostrarse de forma inclusiva. Y eso sí está al alcance de todos.




