El Salvador Travel Market 2026 lleva el boom del destino al terreno del negocio turístico
Con más de 900 reuniones B2B previstas, la segunda edición del encuentro llega en plena expansión del turismo salvadoreño y plantea el siguiente desafío para el país: transformar el crecimiento de visitantes, la mayor conectividad y su creciente notoriedad internacional en distribución, contratación y negocio para la industria turística
El turismo de El Salvador ha cambiado sustancialmente de escala en los últimos años. El aumento de las llegadas internacionales, una presencia creciente en los mercados emisores, el desarrollo de nuevos productos y el refuerzo de la conectividad aérea han colocado al país ante un escenario distinto al de hace apenas unos ejercicios. La cuestión ya no es únicamente conseguir que el viajero mire hacia El Salvador, sino lograr que ese interés tenga continuidad en los canales comerciales y se traduzca en más programación, contratos y negocio para sus empresas turísticas.
Ese es el contexto en el que El Salvador Travel Market 2026 (ESTM) celebrará su segunda edición del 14 al 18 de septiembre en el Hilton San Salvador. A un mes de la cita, presentada oficialmente este 14 de agosto en la capital salvadoreña, la organización prevé superar las 900 reuniones de negocio entre compradores internacionales y proveedores locales, con mayoristas y turoperadores procedentes de Norteamérica, Europa y América Latina. El encuentro está organizado por la Cámara Salvadoreña de Turismo (CASATUR) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Turismo de El Salvador (MITUR) y la Corporación Salvadoreña de Turismo (CORSATUR).
El crecimiento turístico entra ahora en una fase comercial
Esta feria llega después de un ejercicio récord para el destino. El Salvador recibió 4,1 millones de visitantes internacionales en 2025, después de haber cerrado 2024 con 3,9 millones, un 17 % más que el año anterior. El dato confirma una trayectoria ascendente que Caribbean News Digital analizó tras el cierre turístico de 2025 y que ya había mostrado su fortaleza a mitad de aquel ejercicio, cuando el Ministerio de Turismo contabilizaba dos millones de visitantes internacionales durante el primer semestre.
Pero una sucesión de récords de visitantes no garantiza por sí sola la consolidación de una industria. El siguiente paso consiste en trasladar ese volumen a toda la cadena turística: aumentar las estancias y el gasto, ampliar la contratación de proveedores locales, desarrollar producto y, sobre todo, conseguir que más operadores internacionales incorporen El Salvador de manera estable a sus catálogos y circuitos. El Banco Mundial apunta, de hecho, a la continuidad del crecimiento de los ingresos turísticos en sus perspectivas para el país, mientras que el turismo ha venido apoyando la evolución reciente de la actividad económica salvadoreña.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, situó precisamente el encuentro dentro de ese proceso de apertura comercial durante su presentación:
“El Salvador Travel Market se ha consolidado como una plataforma estratégica para fortalecer alianzas comerciales y conectar nuestra oferta turística con los principales mercados internacionales. Iniciativas como esta contribuyen al crecimiento de la industria y al posicionamiento de El Salvador como un destino competitivo para la generación de negocios entre mayoristas de todo el mundo”
Más de 900 reuniones para llevar el producto al mercado
La dimensión empresarial será el eje central de ESTM 2026. Las más de 900 reuniones previstas se organizarán mediante citas de 15 minutos y un sistema previo de matchmaking que cruzará los intereses de los compradores con la oferta de las empresas salvadoreñas. La cifra muestra además la evolución de una convocatoria que, cuando abrió sus registros para la edición de 2026, ya planteaba como objetivo reforzar la venta internacional del destino.
La negociación estará precedida por viajes de familiarización, experiencias gastronómicas y culturales y recorridos por diferentes zonas del país. El planteamiento permite que los profesionales conozcan primero aquello que después deberán contratar y comercializar, y cobra especial importancia en un destino que intenta ampliar su posicionamiento más allá del surf. Playas y olas han sido una poderosa puerta de entrada a la imagen internacional de El Salvador —Punta Roca forma parte desde 2022 del circuito mundial de la World Surf League—, pero la oferta que llega ahora al mercado profesional incorpora también naturaleza, volcanes, cultura, patrimonio, gastronomía, aventura y bienestar.
A ello se suma la mejora de la conectividad aérea, una variable fundamental para transformar la promoción en venta efectiva. Para un turoperador no basta con que un destino resulte atractivo: necesita frecuencias, capacidad, precios competitivos y conexiones que permitan construir programas viables durante buena parte del año. En ese sentido, el crecimiento del turismo salvadoreño empieza a apoyarse en una estructura más amplia que combina producto, acceso internacional y comercialización, los tres elementos que determinan en buena medida la capacidad de un destino para sostener su expansión.
El presidente de CASATUR, Carlos Umaña, resumió durante la presentación el cambio de etapa que persigue el sector:
“ESTM es posible gracias al esfuerzo de todos. El Salvador ya no solo busca ser conocido; queremos que sea vendido, programado y comercializado internacionalmente. Con esta nueva edición, CASATUR busca que el evento evolucione más allá de un encuentro anual y se consolide como una herramienta permanente de generación de negocios, articulación sectorial y conexión de la empresa turística salvadoreña con los mercados internacionales”
El verdadero resultado llegará después del B2B
Este es el principal desafío para El Salvador. La notoriedad internacional conseguida durante los últimos años ha aumentado la demanda y ha abierto nuevas posibilidades para el sector, pero la consolidación dependerá de cuánto de ese crecimiento consiga permanecer en la economía turística del país. La segunda edición de ESTM se celebra precisamente en ese punto de transición: cuando el destino necesita pasar de ser observado y visitado a estar más ampliamente contratado, empaquetado y distribuido por la industria turística internacional.
Por eso, las más de 900 reuniones previstas serán un indicador importante, pero no el definitivo. El verdadero resultado se conocerá posteriormente, cuando pueda medirse cuántas conversaciones terminan convertidas en acuerdos, cuántas empresas salvadoreñas acceden a nuevos canales comerciales y cuántos operadores incorporan o amplían El Salvador en su programación. Con la cita ya en cuenta atrás, el Travel Market se convierte así en una pieza dentro de un proceso mucho mayor: el intento de trasladar el boom turístico de El Salvador al terreno del negocio y convertir el crecimiento de visitantes en una industria más conectada con los mercados internacionales.




