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Marinas y yates, puerta de entrada de turistas

20-09-2016

Entrevista a Russel Goedjen, presidente del Comité de Yates y Marinas de la Cámara Marítima de Panamá

Hay que cambiar el ambiente para la llegada del turista. Hay que lograr que se sienta abrazados y bienvenidos.

Russell Goedjen es hoy uno de los propietarios de  Shelter Bay Marina y presidente – fundador del Comité de Yates y Marinas de la Autoridad Marítima de Panamá. Su experiencia en el sector, nos ofrece una mirada sobre el estado actual de este negocios en Panamá y las potencialidades que tiene  en el turismo si fueran prestadas   más facilidades a los  que arriban al país en sus embarcaciones y resultan ser  unos de los visitantes que hacen más largas sus estadías y con  mayores gastos.

Como Oficial Naval para la Junta Combinada para la Defensa del Canal  llegó a Panamá hace más de 30 años. Un hombre curtido por la vida y con participación en varias guerras desde hace varios años  dedica su tiempo a desarrollar un rubro del  turismo que en Panamá tiene mucho futuro pero que todavía no se perfila dentro de las prioridades en cuanto al apoyo de las autoridades se refiere.

Russ,  se auto identifica como “El Gringo Perdido”, porque  muchas veces  se equivoca por no estar hablando correctamente el castellano y porque  piensa que se deberían poder hacer las cosas más rápidas,   pero sigue  empujando y está en Panamá porque quiere, no tiene que vivir aquí pero escogió este país que para él ha sido muy acogedor y hoy  nos da sus puntos de vista sobre el turismo de yates que se puede desarrollar y el posicionamiento de Panamá en este mercado.

Russell: En la industria marítima de yates y en las extensiones que son las marinas y los astilleros Panamá está creciendo en los últimos 13 años. En lo que básicamente eran dos marinas del canal y dos marinas de la comunidad de Panamá ahora tenemos 15 marinas. Están creciendo para abastecer el mercado local, servir al mercado internacional y en n general se acogen de la Ley 8 que dio incentivos para hoteles y marinas. El número de barco ha aumentado y la gente se está moviendo más. Siempre se ha movido pero hay barcos más grandes y en el mundo la construcción de barcos grandes sigue, hay en construcción 5 km de barcos de más de 100 pies, 30 metros de eslora (longitud de una embarcación desde la proa a la popa) y todos esos yates pueden llegar a Panamá y necesitan dónde estar.

En el  corredor náutico del Caribe oriental  circulan anualmente alrededor de 10000 veleros y yates. En los próximos cinco años se estima, según cálculos de la Organización Turística del Caribe, un crecimiento de este mercado cercano al 30%.

Sin embargo, las personas que tienen este tipo de negocio en Panamá, se les hacen difícil las relaciones con las entidades del gobierno pues tienen diferentes intereses y el turismo de yates no es una consideración de prioridad. No puede haber por ejemplo, un problema con migración que tiene ciertos aspectos en un lugar  y en otro  se presenta de forma diferente y en esencia es la misma cosa. De manera general podemos decir que no hay una política positiva en términos de los aportes a los yates y los turistas que traen los yates  a Panamá.  

¿Cómo aprecia la evolución del país como destino turístico y dentro de esto  las marinas?

Russell: Panamá está comenzando a ser un destino turístico. Antes del año 2000 no había mucho turismo en el país. Los yates llegaban y los atendían  las marinas del canal. Panamá era algo muy orientado a los negocios, la Zona Libre y poca gente iba al interior y se quedaba en Panamá a gozar de todos los beneficios que tiene el país.

En este momento hay empresarios interesados y los yates todavía llegan. Hay que tomar en cuenta que  este grupo de turistas que viene en yate es muy poderoso. La comisión de turismo de las Antillas reconoció que después de los hoteles, las marinas y los yates son  más importantes que los cruceros. De los cruceros se bajan miles de personas y de cada yate son cinco o seis pero se quedan más tiempo y compran de todo, hacen súper, van a la farmacia, van al doctor, compran manualidades y hacen un turismo mucho más extensivo. No es raro ni mal visto que un turista que llega en  yates se queda por mucho más tiempo en el país, se dedica a conocer todo el país, participan de organizaciones ambientales, hacen obras de caridad, arman paquetes, dan becas para estudiantes. Es una relación más extensa y como viven en el mar tienen una relación muy íntima con el mar y la responsabilidad ambiental que tienen estas personas es muy importante y tratan siempre de ir mejorando las condiciones ambientales en los lugares donde pasan y dando a conocer lo que se necesita hacer.

Por ejemplo, molesta mucho a estas personas que llegan en sus embarcaciones, que los Gunas les cobran por recoger la basura que supuestamente será llevada a un lugar donde se procesará o se quemará,  y luego sin embargo, en total irresponsabilidad con la no contaminación de los océanos, la  arrojan al mar. Y en esto deberían intervenir las autoridades.

¿Hay datos estadísticos que reflejen la cantidad de personas que llegan a Panamá por sus marinas?

Russell: Cifras exactas de la cantidad de personas no creo que exista un control tan detallado, más sobre  la cantidad de barcos que llega sí existe pero las cifras  son sobre los botes que en su  mayoría llegan a cruzar el canal, pues esos datos los publica el Canal de Panamá y la cifra anda por los 1200.

 Un bote puede llegar con dos personas u ocho personas, de las ocho cuatro se van y cuatro pueden quedarse o se queda uno y llegan siete nuevos, eso no hay manera de contarlo.

¿Cuando un yate  llega cuál es el proceso que debe seguir?

Russell: El barco llega fondea o se atraca en una marina y se reporta. a la marina  si tiene   migración y capitanía de puerto,  si el lugar  no  tiene estos servicios presentes  igual hay que buscar capitanía de puertos y migración.

En migración Todos los tripulantes y huéspedes reciben una visa de tres días, es decir tienen que salir del país en tres días y si no tienen que normalizar su estadía, y para ello deben sacar el permiso de navegación del barco lo que implica  una visita a Capitanía para solicitarlo pagando 197 USD, luego regresar a recogerlo y por último llevar todo eso con las personas y sus pasaporte a migración que solo tiene las oficinas en Colon o en Diablo.

Una vez finalizado este proceso se emiten una visas por persona  de 105 USD que supuestamente es válida por un año pero realmente tiene validez  por tres meses y finalizado ese tiempo  hay que renovarla y cuesta otros 5 USD a cada persona. Esto en contraposición con un turista que entra al país por vía aérea -  que cuando le sellan el pasaporte en el mismo aeropuerto puede estar en el país por espacio de tres o seis meses sin tener que pasar por este proceso engorroso y molesto teniendo en cuenta que no es algo que se hace en el puerto de llegada y se tienen que desplazar a las oficinas de migración, por lo general distantes del lugar de entrada – va en perjuicio de la llegada de más embarcaciones y por ende más turistas por esta vía. Y los costos son significativos,  lo que los hace tan importantes, es el tiempo que se toma hacer los trámites, 3 días o más que a eso no viene un turista a Panamá, menos cuando su estadía es de una o dos semanas.

Un bote con 12 ó 15 huéspedes más los tripulantes a bordo  debe pagar cerca de 4000 dólares por el permiso de entrar en el país si se quiere quedar 4 días y lo malo de esto es que un yate de este tamaño se está gastando como promedio cerca de 50 mil dólares por día en el transcurso de esa estadía. Entonces si se queda 4 días el gobierno recibe los 4000  dólares tres o cuatro veces más, únicamente por el 7%. No hay razón para  hacer este cobro que se aplique. ..

Los yates saben las reglas y como esquivarlas. Los comentarios están publicados en Internet y con detalle exquisito-  cuando el oficial no va estar en la oficina, como evitar pagar hasta el próximo día-  todo está publicado y lo que hace muchos es que no se reportan, van a visitar las islas, tratan de pasar desapercibidos y por fin llegan a cruzar el canal en los tres días que tienen para hacerlo, le sellan el pasaporte de salida y entonces se quedan tres semanas más en Las Perlas porque como es un  barco y tiene un zarpe y pueden tener una avería, etc. Hay una cantidad de maneras de esquivar la regla que da lástima, porque lo que sucede es cuando hacen esto tampoco están gastando, están tratando de no aparecer, pero se quedan y varios días.

Ustedes, como Comisión de Yates y Marinas, han planteado o analizado esto con las autoridades de Turismo o de Migración.

Russell: No solo lo hemos visto con las autoridades de Turismo y Migración, sino también  con el Gabinete Logístico. Estamos hablando e insistiendo con todos,  el problema es que sentimos  que las prioridades del gobierno en este momento no están en el turismo sino en otro problema que tendrá el país de mayor importancia, así que la pelea es constante. Tratamos de lograr siquiera que las reglas sean entendidas perfectamente, que no cambien las reglas. En estos días han estado insistiendo en cosas que antes no tenían que pasar. Ejemplo, un tripulante regresa a Panamá, tiene su visa de marinero debidamente hecha y no lo dejan entrar porque la persona no entiende esa visa, no hay alguien que resuelva el problema y lo mandan para atrás. Ocurren muchas cosas indebidas, gastos indebidos, y eso deja un sabor horrible en los turistas. Lo que piensan es por qué voy a ir a Panamá, por qué voy a regresar, me tratan mal y como los mochileros, los yatistas son la vanguardia de los turistas. Ellos son los que se van a lugares raros, se meten a ver todo. En Panamá hay más costa que en Florida y ellos llegan a los pueblitos interioranos, se suben por el río, y van a donde no llega otra persona porque pueden llegar en el barco y dejan  plata donde no puede llegar alguien más para dejarla. Son una bendición y los tratan como maleantes. Sí te digo que hay maleantes en yates pero son pocos y el gobierno con un poco de juicio puede identificarlos.

¿En qué beneficia la Ley 8, la ley de incentivos,  a las marinas?

Russell: Si sacas el permiso cumpliendo con toda una serie de normas bastante extensivas se puede  hacer una inversión en una marina  y tiene un período de gracia para pagar impuestos sobre la renta. Es como los apartamentos, lo compras y tiene unas vacaciones de impuestos para poder pagar la hipoteca. Pagas los otros impuestos y si tienes  posibilidad de importar algunas cosas, no es muy extensiva a lista y es engorroso hacerlo pero para cosas grandes vale la pena hacer el esfuerzo de exoneración.
Hacer una marina no es barato. Un atracadero te puede costar de 50 mil dólares para arriba y si tienes 200 atracaderos estamos hablando de plata. Es como un hotel, tiene todos los servicios y un yate necesita electricidad como si fuera un apartamento igual el Internet , tienen todos los equipos electrónicos, telefonía celular, Definitivamente la ley ayuda muchísimo pero no es sin límites y no son indefinidos.

¿Cuál es el problema que tienen hoy las marinas de mayor prioridad a resolver?

Russell: La relación que tiene Panamá con sus turistas no es positiva. Entonces hay que hacer un cambio radical entre los yatistas y el país. Primero ver cómo se da una bienvenida que merece el turista. La Visa de los 100 USD,  lo igual de engorroso que es sacar el zarpe interno, todos esos procesos deben ser agilizados o eliminados. Todos se pueden mover al internet, se pueden hacer por esta vía de manera que cuando llegue el yate sea recibido con un ¡“Qué bueno que estás en Panamá! Y esa aptitud hay que lograrla en los representantes del gobierno. Los precios de las visas deben de ser igual que la de cualquier otro turista. Yo opino que debe ser “cero”, pero el país tiene gastos y los debe recuperar, pero 100 USD para uno y 10 para el otro no tiene sentido y más que el paga 10 o no paga nada como pasajero  en los cruceros no es tan valioso como turista (por lo que invierte en el país) como el que llega y paga 100. Entonces es darle cambio a  esta mente que tiene el país de que este turista no tiene valor y no lo aprecio. Primero hay que entender que no es pobre, es un turista que tiene capacidad económica y gasta en muchas cosas, de una manera juiciosa pero hace gastos importantes.  Hay muchas cifras de cuánto gasta un barco en un mes y la cifra mínima, un barco muy pequeño,  es como 3000 USD el promedio seria mas de 8000. Lo normal para un buque de motor es más de 10 mil y un barco grande de más de 150 pies estamos hablando de 200 mil y todo eso se queda en el país y hay centenares de esos barcos que llegan y hay miles más que pueden llegar. Hay que ver cómo los traemos. Otra cosa  es que tenemos que ponerle un nombre a Panamá además del Canal. Quizás la segunda cosa en importancia después de dar la bienvenida, es dar a conocer que grande es Panamá (mas costa que Florida) Panamá es un país con muchísimos atractivos que no tiene ningún otro lugar en el Caribe. Comenzamos porque no hay huracanes algo que puede tener un valor muy grande para los yates porque el seguro baja, no desaparece pero baja bastante. Es un país con costas muy largas  y muy interesantes, tiene arrecifes, tiene islas, tiene playas, tienes ríos, tiene pesca,   tiene altura y cualquier cantidad de cosas interesantes que hacer en el agua, mucho más que cualquier isla del Caribe. Estamos hablando de lugares como Tahití, que nosotros competimos en playas y en otras cosas interesantes con Tahití que es reconocido  en todo el mundo en lugar especial para navegar, pero tiene huracanes y nosotros no.

Somos eminentemente competitivos en la oferta natural pero  completamente desconocidos.  Todavía no somos un destino. Panamá es un canal  que tiene un país y el país todavía no quiere mucho al yatista y te maltrata cuando llegas, así que hay que cambiar la bienvenida y la percepción de Panamá para el mundo. ¿Cómo se hace? Tenemos que anunciarlo en los medios, principalmente en el web pero los medios impresos son muy importantes para un barco que no tiene Internet todo el tiempo. Hay que tener  presencia en las ferias. Es importante  tener gente  que conozca y puede explicar las bondades con detalles. Es muy importante tener gente que vende y conoce. Es tener una voz activa que aunque este es un mercado disperso ,  se reúne en 10 ferias importantes en Estados Unidos y otras 10 en Europa y si estas puedes hablar con la mitad de la gente que tiene yates. En esas ferias hay que tener una presencia agresiva como la tienen nuestros competidores. Colombia ha cambiado sus leyes en el 2012 y han desarrollado un plan maestro para marinas que lo encabeza el Vicepresidente,  va a las ferias, publica una guía gratis y está desarrollando marinas y es mucho más económico lo que cobra el gobierno de Colombia  que lo cobra Panamá.  Entonces tenemos que enfrentar este nuevo reto. Colombia no tenía marinas y ahora van a tener muchas y con precios muy competitivos, es atractivo y más económico.  Igual Costa Rica tiene dos marinas nuevas y una política de servicio al yate donde los oficiales llegan a la nave y hacen los trámites. Tahití manda una delegación a Panamá todos los años a dar charlas e información a barcos cuando salen para el Pacífico.

Las marinas en Panamá han cambiado mucho.  ¿Esto es un proceso que está impulsado por ustedes como Comité de Yates y Marinas o es un problema de cada  dueño de marina?

Russell: Bueno primero es el mercado. Mides el mercado y cada marina mide el mercado que quiere seguir y construye y pone lo que demanda ese mercado. Hay marinas como Panamarina que no tienen muchos muelles y no tienen servicio eléctrico, pero tienen una clientela que quieren ese nivel porque son autosuficientes en muchas cosas. Si los yates no necesitan enchufarse pues las marinas resultan más económicas. Y estas situaciones, repito, dependen del mercado. Hay otros que quieren que le tengan allí el helicóptero, la limusina, y la florista por ejemplo.

¿Qué requerimiento tiene que cumplir una marina para sea atractiva para los yatistas y cuantas en Panamá tienen esas condiciones?

Russell:  La marina debe conocer el mercado que quiere suplirlo. La ubicación, la calidad de los servicios y el ambiente  son aspectos muy importantes. Una marina exitosa puede que no tenga  los mejores servicios pero tiene una ubicación muy buena, y  los clientes van a ella. Tener un animador para  hacer eventos y cosas de interés para la gente que está allí también es  algo a favor. Los clientes son muy distintos, hay gente que se aguanta muchas cosas simplemente por estar donde quieren estar o pero un precio mejor

¿Puedes identificar algún servicio que resulte casi imprescindible para cuando llegan los yates a una marina?

Russell: Comunicación, WIFI teléfono, transporte. Llegan del mar donde están aislados Se quieren comunicar! el WIFI está entre los más cotizados dentro de los servicios que se requieren pero igual,  comunicación terrestre, quieren comunicación con el resto del mundo y tener un ambiente donde puedan ir a conocer el país, hay que tener un ambiente interno de comunicación también en el bar, o en las fiestas o eventos.

¿Cuáles han sido unos de los logros más grandes del Comité?

Russell: El cambiar el ambiente para la llegada del turista. Hay que lograr que se sientan abrazados y bienvenidos. 

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